27 de enero de 2017

Monedero con boquilla

La mayor parte de las labores que hago no tienen un destino en concreto. Simplemente voy haciéndolas para tener las manos y la mente ocupadas en algo que me gusta y me distrae, en vez de estar pensando en cosas nada positivas.

Sin embargo, esta labor la hice para mí. El monedero que tengo ya está bastante usado y dentro de poco habrá que sustituirlo.

Me encantan este tipo de monederos con boquilla pero los últimos que hice no me parecían demasiado cómodos porque no podía meter la mano y acceder a las monedas.

Antes de ponerme a hacer este, leí un montón de tutoriales muy bien explicados, pero a mí no me salía.
No os voy a poner el resultado del primer intento, ni tampoco del segundo porque ahora mismo van camino del basurero municipal (sí, tal mal salieron) y os muestro directamente el tercero, que, aunque no es exactamente como yo quería, es bastante mejor que los otros.


Por lo menos, este modelo tiene un poco más de capacidad para las monedas y creo que será más fácil poder cogerlas.
Aun me quedan un par de boquillas sin usar, pero dejaré pasar un tiempo antes de volver a intentarlo.

20 de enero de 2017

Organizador de lápices, nuevo intento

Os comentaba la semana pasada, que he comprado un montón de lápices y rotuladores para mis libros de colorear y que necesitaba organizarlos de alguna manera.

Mis dos primeros intentos fueron útiles pero poco prácticos. Así que lo intenté por tercera vez esperando ya que fuese la última.

Esta es otra idea que encontré en Pinterest, solo venía la foto, no el tutorial pero pensé que podía hacer a mi manera algo similar.

Quería hacer algo parecido a un maletín donde los lápices quedaran ordenados y al abrirlo, pudiera tener fácil acceso a los ellos para ir pintando. Reconozco que estoy muy contenta con el resultado, pero como es el primer intento, tiene algunos fallos que debería corregir.

Así queda cerrado (la cosa gris que se ve arriba se supone que es un asa para trasportarlo)


Y así es abierto. La tapa y la solapa se pueden meter por detrás de forma que quede más recogido y así también puedes ir usando los lápices sin dejar de tener todo ordenado.


Tiene tres bolsillos para meter los lápices divididos en varios compartimentos. Se pueden guardar muchos y el estuche no es muy ancho (unos 28 cm aproximadamente) así que es manejable


Reconozco que esto fue por casualidad, pero al coser la solapa de abajo me di cuenta que la había hecho muy grande, así que, con un poco de velcro, hice un pequeño bolsillo para llevar, por ejemplo, el sacapuntas. 


Me he emocionado tanto con este modelo, que parece que lo estoy vendiendo. Sin embargo, a pesar de todo lo que me gusta no lo estoy usando.
Creo que usé una entretela demasiado suave y con el peso de los lápices se dobla sobre sí mismo y también le afecta a los bolsillos porque al meter los lápices se me arruga constantemente. (Acepto sugerencias si sabéis de algún material que vendría bien en este caso)

Pero definitivamente esta es la mejor opción que he encontrado. De momento, me han podido las ganas de pintar y lo he dejado aparcado. Si os digo la verdad, ahora estoy usando como lapicero ¡una lata de piña! y me va muy bien. En fin...

Por cierto, aunque me lo habéis comentado, no creo que os enseñe los dibujos que pinto porque no son nada artísticos. De verdad, hay niños de 5 años con más acierto que yo a la hora de combinar colores. Pero, si queréis, os enseño el montón de libros de colorear que he comprado por si os entra el gusanillo de colorear a vosotras también.

13 de enero de 2017

Año nuevo, nueva afición

Aunque no ha sido exactamente con el cambio de año, hace poco que he empezado con una nueva afición: los libros de colorear para adultos. Una vez que encuentras el formato de libro que más te gusta, es muy entretenido y relajante.

Del poco tiempo libre que tengo, casi cada día le dedico un ratito así que me temo que hay muchas posibilidades que este año publique menos, pero todavía me quedan algunas labores que mostraros así que durante un tiempo más todavía seguiré presente.

Con los libros, tuve que comprar también material para colorear y ahora, disputándose el espacio con las telas, las lanas, las agujas, los hilos y todo lo demás, tengo un montón de lápices de colores, rotuladores y bolis de gel (pero un montón muy grande)

Así que antes de empezar a pintar, tuve que buscar algo para almacenar a mis nuevos compañeros.

Empecé con un estuche clásico, lo había hecho ya antes aquí, pero esta vez lo hice más grande.


Para guardar los lápices está muy bien pero es poco práctico para usarlos mientras pintas a menos que los saques del estuche y los extiendas por la mesa. Así que no me valía. Ahora lo uso para guardar los bolis de gel porque no pinto mucho con ellos.

Fui a buscar inspiración a Pinterest y acabé con dos finalistas. Hoy solo os enseño el primero de esos dos.
Se trata de un organizador de lápices enrollable, muy similar al que hice aquí para las agujas de ganchillo, pero con mucha más capacidad.

Escogí una tela muy simpática que llevaba un tiempo conmigo y la usé para todo, tanto el interior como el exterior.


Tiene también una solapa para que los lápices no se caigan cuando se enrolla.


Tiene dos filas para guardar los lápices y mucha capacidad. Sin embargo, ya os adelanto que esta historia no tiene final feliz. 


¿Por qué? Porque tampoco es muy cómodo usarlo. Los bolsillos separadores son demasiado grandes y los lápices se mueve y se caen cuando intentas enrollarlo y como es tan largo, cuando está enrollado es enorme y poco práctico. 


De momento, lo tengo guardado porque se puede intentar arreglar o hacer uno nuevo teniendo en cuenta los errores del primero, pero como os decía antes, tenía otro candidato en mente y seguí cosiendo.
¡Os lo enseño la semana que viene!


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